26 nov. 2011

E - Privacy






La intimidad es un derecho natural del hombre. Derecho individual y de necesidad humana que se encuentra en el interior de la persona. El espacio del ” Yo“ Poderoso. Por lo tanto, es un derecho único e irrebatible, exclusivo de uno mismo y al que a nadie mas pertenece.




La intimidad corresponde al ámbito psicológico e inconmensurable del individuo, comprende su personalidad, sus valores morales y religiosos, sus tendencias sexuales y amorosas, sus orientaciones ideológicas. Lo íntimo está más fuera del alcance del interés público que lo privado.


Miguel A. Ekmekdjian, lo definió como: "la facultad que tiene cada persona de disponer de una esfera, ámbito: privativo o reducto infranqueable de libertad individual, el cual no puede ser invadido por terceros, ya sean particulares o el propio Estado, mediante cualquier tipo de intromisiones, las cuales pueden asumir diversos signos".


Humberto Quiroga Lavié reflexiona sobre el concepto de intimidad y lo define como: "el respeto a la personalidad humana, del aislamiento del hombre, de lo íntimo de cada uno, de la vida privada, de la persona física, innata, inherente y necesaria para desarrollar su vida sin entorpecimientos, perturbaciones y publicidades indeseadas". Y continúa: "Es un derecho personalísimo que permite sustraer a las personas de la publicidad o de otras turbaciones a su vida privada, el cual está limitado por las necesidades sociales y los intereses públicos".


En estas últimas décadas muchas son las voces que denuncian que la intimidad está siendo preocupantemente infravalorada. Los límites de la intimidad están trascendiendo a lo privado, y los límites de lo privado a lo público. Ya no se diferencia entre intimidad y privacidad y que “materias” competen a cada una. Cada vez más es de dominio público lo que antes lo era del privado. Pero no siempre la intimidad toma el valor que le debería corresponder, o no es respetada como se merece. Es sabido que ésta es violada cada día por manos de individuos que no respetan al ser humano en sí, y por tanto no se respetan a sí mismos. Son muchas las maneras en las que se puede atentar contra la intimidad de una persona, sexualmente, ideológicamente, psicológicamente, físicamente, cibernéticamente, etc. Son actos detestables, rechazados por la sociedad y castigados por la justicia, puesto que se esta agrediendo a la esencia del individuo, a lo mas puro y único de la personalidad de cada ser humano.

Caso de Scarlett Johansson




Lamentablemente muchos son los ámbitos donde ocurren esta serie de acontecimientos. Desde la gestión de empresas, donde ahora todo aquel movimiento que el empleado realice desde su ordenador en el puesto de trabajo puede quedar registrado legalmente por la empresa para ser inspeccionado y evaluar la eficiencia del individuo, llegando incluso a acceder al material privado incluso al íntimo que el trabajador ha consultado durante su jornada laboral; hasta la generosa ofrenda de datos privados, íntimos, que quizás por ignorancia o quizás porque simplemente uno ha derribado deliberadamente los límites de lo privado y lo íntimo, que ocurren a diario en las redes sociales tan de moda, y cada vez más, en estos tiempos.




Un reflejo muy claro de donde se sitúan los limites de la privacidad de los datos del usuario de una manera indirecta son los scrapers.


“¿Quién no se siente incómodo al ver un anuncio que encaja perfectamente con sus intereses mientras pasea por una red social o no se inquieta al pensar que pueda unirse su identidad real al seudónimo con el que firma en un blog?”


Determinamos pues que las redes sociales se han convertido en todo un fenómeno de interrelación entre usuarios de Internet, que bien por desconocimiento o por confianza, en muchos casos permiten el libre acceso a toda la información personal. En el caso de España, con unos ocho millones de usuarios de redes sociales, casi la mitad ponen en riesgo su intimidad, según ha avisado la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD).


Los datos del Instituto Nacional de Tecnologías de Comunicación (INTECO) señalan que un 43 % de usuarios no ponen límites a la privacidad, y cuando se registran en una red social, por defecto, la información puede ser compartida indiscriminadamente a no ser que el cliente cambie la configuración original.



Tanto la AEPD como la INTECO han pedido a las redes cambiar esta política y hacer más sencillas las cláusulas de privacidad. «El usuario tiene que ser consciente que cuando cuelga algo en la red puede tener un mayor recorrido de lo que pensó»



Se aconseja a los usuarios no hacer pública mucha información personal “ privada ”, no dar datos que permitan la localización física y no contactar con personas que no conozcan con anterioridad. La mayoría de personas emplean las redes sociales para compartir fotos, enviar un mensaje privado o comentar fotos de amigos.



Aun así las redes sociales tales como Twitter, Facebook, Tuenti, Myspace, Google Plus… se han proclamado como medio de comunicación en nuestra sociedad. Esta aceptación de la nueva forma de sociabilizarse ocupa una gran parte del tiempo del individuo. Es más, el rango de edades que se beneficia, o al contrario según se mire, de esta nueva forma de comunicación es cada vez mas amplio, desde niños menores de 16 años hasta mayores de 65, siendo prácticamente toda persona existente público potencial de estas plataformas de comunicación.







Según mi opinión, si seguimos hablando sobre el tema de la intimidad y en concreto sobre la posible perdida de esta, como derecho inherente del ser humano, podríamos hablar pues de aquello que podría pasar en un futuro no muy lejano y que en menor escala ya esta sucediendo, como es la domótica. Grandes compañías como Microsoft ya se están planteando las posibles casa del futuro o casas inteligentes.







Esta claro que este tipo de casa están pensadas, según Microsoft “ para mejorar la vida de la humanidad ” y así hacer mas fácil la vida de las personas. Estamos de acuerdo en que “el que nos hagan la vida más fácil” siempre es muy atractivo y sobre todo te hace despreocupar por cosas como poner la lavadora, la temperatura de tu casa…


Pero para darle este sentido de perdida de intimidad, yo hablaría de casas con un sistema operativo integro, donde todo este conectado y controlado, un sistema perfecto donde no hay limites para los errores, una casa conectada a una red de sistemas independiente a ti.



Hoy en día si quieres conseguir un poco de intimidad y desconectar de la sociedad, te vas a tu casa, un lugar al que consideras tuyo propio y por ello intimo, tu decides que grado de intimidar quieres. Si te conectas a Internet, indirecta e imperceptiblemente dejar de tener un poco menos de intimidad, pero en el momento que tu deseas desconectas tu ordenador ya vuelves a considerar tu intimidad intacta.


Pues bien, en mi opinión, en este nuevo planteamiento de las casas del futuro, si tu espacio propio, al cual consideras intimo, esta conectado a una red de sistemas, es como si nunca desconectaras de nada.


George Orwell ya lo decía en su libro “1984”:




“esas pequeñas cámaras acechando continuamente y los continuos mensajes ya sean visuales o radiados, generan mi incomodidad, pasando de ser elementos para la buena convivencia a un sentimiento de coacción”.


Una sociedad controlada y automatizada, donde el individuo esta encaminado a un control físico y mental. Ese “Gran Hermano” que nos vigila y la “ policía del pensamiento” que nos regula.
Muchos analistas detectan paralelismos entre la sociedad actual y el mundo de “1984”, sugiriendo que estamos empezando a vivir en lo que se ha conocido como la sociedad orwelliana.


Hoy en día es el boom de las redes sociales, en su día fueron los teléfonos móviles y en un futuro ¿ podrían ser estas casa inteligentes ?… En mi opinión una casa controlada limitará mucho el valor innato de la intimidad sobre el ser humano y en el fondo yo me pregunto: ¿ que tendremos que hacer para volver a sentirnos capaces de poseer esta intimidad?, ¿ volver a la pura sensación de la naturaleza, donde nada y todo pertenece, donde todo es aleatorio y no puedes ejercer el autocontrol… ?


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